miércoles, octubre 29, 2008

Little Brother, novela de ficción muy cercana.


Desde hace algún tiempo he venido quejándome de que hace mucho que no ha caído en mis manos un libro que me apasione; algo que me haga desear dejar de escribir o trabajar para ponerme, en franca irresponsabilidad, a leer.

Me acaba de ocurrir; navegando por BoingBoing me encontré con un libro de los que se pueden bajar de internet llamado "Little Brother"; la historia me llamó la atención por que el termino Little Brother lo he venido utilizando para referirme a la gran cantidad de ciudadanos que ahora usan las cámaras de sus teléfonos para documentar cualquier cosa que ocurra en la calle (una referencia a la novela de George Orwell).

Por una parte soy un poco enemigo de leer libros que no estén en papel, por lo que decidí bajarlo para leer algo "a ver si me interesaba".

Grave error.

Me gusta la ciencia ficción y la novela de Cory Doctorow es un buen ejemplo de a donde nos puede llevar el género en la actualidad. Debo de decir que me "eché" el libro en solo dos seciones con la nariz pegada al monitor.

El único problema que le veo es que la novela está en inglés. Ya le acabo de preguntar al autor en sus sitio si existe alguna versión en español; dudo que exista y la verdad yo no me animo a traducirla, así que si alguien gusta brincar al ruedo.

viernes, octubre 24, 2008

Don Contreras

Por favor... vean esto:



Don Contreras... ¿Será Andrés Manuel López Obrador?

jueves, octubre 23, 2008

... y sigue...

La reforma ya la aprobaron SUS diputados, SUS senadores, SUS expertos y SUS compañeros de partido; pero ahí está López queriendo entrar al Senado a decir su “verdad”.

...y el Peje sigue, y sigue, y sigue...

Ayer que escribí el post sobre el pejesín pensé que me había equivocado que el asunto ya estaba saldado sin embargo, me doy cuenta amargamente, que el fulano va a seguirle. Ahora apoyado en un tecnicismo oscuro dice que la lucha sigue.

14 mil fulanos dijeron ayer “que no” y ya se fregó la patria: comienza la “resistencia”.

Cada vez están más claras las cosas:

1.- Andrés Manuel López Obrador se tiene que “agarrar” de lo que sea. No importa que tan solo unos minutos antes se encontraran festejando (los de su partido), no importa que hasta sus expertos asesores hayan dicho que la reforma es un triunfo. No. Lo que importa es salir a la calle a hacer boruca.

Cada vez entendemos mejor su política.

2.- Cada vez más solo: la decisión de empezar la resistencia se dio ante (según números del PRD) 5 mil personas y con una votación de 17 mil personas (¡¡¡!!!).

Con decir que hasta los perredistas están “sacados de onda” con la reacción del pejesín.

martes, octubre 21, 2008

El ambiente

Se siente el ambiente listo para el relajo; los pejerredistas ya anunciaron que van a hacer movilizaciones y a pesar que el mismo PRD está en el tema de la reforma light de Pemex, todo parece indicar que el pejesín se va a aferrar a esa bandera política hasta que no quede nada.

Habrá que ver que se le ocurre mañana.

lunes, octubre 20, 2008

10 millas por hora

El sábado me estaba dando una vuelta por Blip cuando me encontré con esta maravilla.



10 mph es una película absolutamente independiente realizada por dos tipos que optaron por abandonar sus empleos (seguros y rentables) para ponerse hacer algo interesante.

Crearon una película hecha con una cámara Sony y un presupuesto de hambre que ha llegado a ser premiada en los principales festivales. La premisa es simple, recorrer Estados Unidos en un Segway a 10 millas por hora.

Vale la pena verla.

viernes, octubre 17, 2008

Luchas perdidas

La propuesta de legalizar la marihuana amenaza con ser el tema político controvertido de la temporada.



Los más conservadores aseguran que la legalización de las drogas podría ser algo así como destapar la caja de Pandora; los argumentos se centran en los niños y en los más jóvenes que, seguro, serían las primera víctimas de un país que se “echaría de cabeza a las drogas”.

Como que no nos dan mucho crédito.

Una de las cosas que no se si me dan risa o coraje es que cuando estuve a la escuela cada vez que comenzaba un curso de historia una de las primeras cosas que decía el maestro de manera categórica, como si nos estuviera revelando la verdad fundamental del universo:

“El que no conoce la historia, está condenado a repetirla”

Es decir, la principal razón para estudiar historia es conocer lo que hicieron nuestros predecesores ante determinadas circunstancias para repetir los aciertos y evitar los errores.

En el caso particular basta tomar el muy sobado caso de la prohibición del alcohol en Estados Unidos en los años veinte para saber que ocurre cuando queremos impedir el acceso de un producto que tiene demanda.

Nuestro país se ha transformado en un super-Chicago de los años de la prohibición en donde las mafias luchan por los espacios de comercialización y son capaces de corromper (o matar) a cualquier autoridad que se les ponga enfrente.

Si analizamos los resultados de la guerra contra las drogas desde los años ochentas al día de hoy podremos darnos cuenta que esa guerra está más que perdida y que cada vez que se corta una cabeza, como mítica Hidra, salen muchas más.

Dicen que el principal síntoma de locura es repetir una acción y esperar que esta nos brinde resultado diferentes a los que ha dado en las últimas diez (veinte, cien o mil) repeticiones. ¿No es un poco de locura seguir tratando al mal de la misma manera en que no ha dado resultado por más de treinta años y esperar que “'ora si podamos”?

La legalización de la marihuana en particular, un paso tan progresista que hasta pseudoizquierdistas como Alejandra Barrales o Marcelo Ebrard están en contra, es un enfoque relativamente novedoso pero que ha demostrado ser positivo en otros países.

El producto reduce su precio, el estado tiene control sobre su manejo así como su venta y en vez de invertir millones en una “lucha” que nada deja se puede invertir el dinero producto de su comercialización para programas de lucha contra las adicciones.

Tal vez no sea la panacea, pero es una propuesta nueva y progresista, sobre todo que podría llevar nueva luz a un problema muy antiguo y que su solución parece imposible.