lunes, junio 16, 2008

6 falsas profecías del fin del mundo (más las que se acumulen)

Boletos para el fin del mundo

Somos criaturas que vivimos en ciclos en un mundo de ciclos, para nosotros el nacimiento y la muerte son constantes universales que se dan a todos los niveles: desde nuestras propias vidas hasta nuestras civilizaciones. Quizá esta es la razón por la que muchos esperan que nuestro universo llegue a su fin.

Sobre la destrucción del universo el tema es candente a niveles físicos; hasta la fecha nadie sabe a ciencia cierta que es lo que va a ocurrir con el cosmos pero a nivel más “pedestre” no es raro escuchar las teorías mas raras y absurdas sobre el fin del mundo.

Una de sus últimas versiones corre a cargo de una bola de tipos a los cuales se les ha vendido la historia de que los antiguos mayas realizaron una serie de profecías en las cuales se dictaminaba el fin del mundo para comienzos de la próxima década, 2012 para ser exactos, ya que ese año coincidiría con el final de una de las cuentas de tiempo de la extinta civilización.

Para los que somos más escépticos (y que hemos sobrevivido a varios “fines del mundo”) el tema nos parece chusco e incluso hilarante, sin embargo no falta quien se toma en serio el tema y está preocupado por el asunto.

La cosa es que luego de la euforia del 2000, año “redondito” al que muchos adjudicaron ser el final de los tiempos, desde profecías marianas de corte estrambótico y apocalíptico hasta las pesadillas tecnológicas causadas por el famoso “error” del 2000, ya deberíamos estar acostumbrados a los profetas del final del mundo, así que en un pequeño ejercicio de memoria hice una pequeña recopilación de los momentos, del siglo veinte y principios del veintiuno, en que nos han querido asustar con eso del final de nuestro mundo.

El terrorífico Planeta X

Fecha: 2003


No es el de la caricatura del pato Lucas, si no una especie de cuerpo estelar, nunca se definieron sobre si era un planeta, una estrella o algo por el estilo, el caso es que este tenía una órbita muy “alargada” y que pasaría muy cerca de la tierra donde provocaría una serie de desgracias entre las que se incluía hasta el calentamiento global.
Al planeta destructor de civilizaciones también se le llamó Némesis, Niburu y Marduk. Lo único seguro al respecto es que pasó el 2003 y nadie lo vio.

El tercer secreto de Fátima
Fecha: Indeterminada, pero definitivamente en el siglo XX


Aunque nunca se dijo que fuese específicamente sobre el final del mundo, el Tercer Secreto de Fátima incendió la imaginación de católicos y cristianos por varias décadas, cuando finalmente se publicó de manera oficial todo mundo se quedó con cara de ¿Eso es todo? ¿Tan solo la recomendación de creer en la virgen y rezar el rosario?...

Fue anticlimático ya que todos esperaban la lluvia de fuego y al chamuco en persona.

Algunos expertos dicen que el Vaticano ocultó el verdadero secreto (contradiciendo las órdenes de la mamá del jefe, hay que ver como se las gastan) debido a que este era demasiado terrible; la verdad puede que sea más sencilla y vulgar, tal vez el tercer secreto anunció el Apocalípsis con fecha y hora exacta pero errada; la fijó para un año en que no ocurrió nada... como siempre.

Dudo que los señores del Vaticano se hubiesen atrevido a decir algo como “la virgen estaba equivocada”.

Los testigos de Jehová
Fechas: Varias, las más recordadas son 1914,1925 y 1975


Uno de los argumentos con los que me gusta desarmar a los testigos de Jehová, que creen que la mejor forma de conseguir adeptos es despertándolos los sábados por la mañana, es el la de las profecías de sus fundadores: Los Testigos de Jehová se han especializado en predecir el fin del mundo y fallar; al grado que desde hace unos años evitan hablar del tema.

1914.- Desde el siglo anterior salieron con la idea de que era la fecha del final de la era “gentil” y el establecimiento del reinado de Cristo, sin embargo nada de eso ocurrió.

1925.- Uno de los líderes de la secta dijo que de los que habían nacido después de 1914 “Millones que ahora viven no morirán jamás” esto debido a que el tiempo llegaba a su fin y junto con éste el inicio de la edad de Cristo; aunque no es el final del mundo, es una especie de nueva era que, por cierto, nunca llegó. Sobra decir que pocos de los nacidos en 1914 sobreviven.

1975.- Alguno de los genios de la secta se puso a contar los seis mil años que, en teoría habían transcurrido desde la creación del mundo por Jehová, y llegó a la conclusión que estos llegaban a su fin en 1975.

Las Profecías de la Gran Pirámide
Fecha: 2001

Resulta que el que escribió el libro "Las Dramáticas Profecías de la Gran Pirámide" inventó una medida a la que llamó “pulgada piramidal” y al parecer hizo que cada una de estas pulgadas representara un año en la cámara mortuoria de la pirámide de Kefrén.

Utilizando tan original sistema llegó a la conclusión de que los egipcios sabían exactamente la fecha del fin del mundo: el año 2001. Gracias a eso vendió muchos libros; hasta la fecha muchos ingenuos siguen creyendo en las profecías de la gran pirámide y no parecen darse cuenta de que el final ya se les pasó.

Nostradamus
Fecha: 1999

El “profeta” es famoso por sus profecías cumplidas, sin embargo lo que nadie dice es que la mayoría de sus cuartetas están escritas en un lenguaje muy ambiguo y que en algunos casos se pueden meter (con calzador) para describir algunos eventos sin embargo esa no es la regla ya que la gran mayoría de las cuartetas no han encontrado aún un hecho para describir.

El fin de la civilización occidental, según los intérpretes de Nostradamus se daría en el 1999 y los culpables serían los mongoles.

Nueve años después ¿Algún jinete estepario a la vista?

Yisrayl “Buffalo Bill” Hawkins
12 de junio de 2008

Mi favorita de la semana por que debió de haberse concretado el jueves de la semana pasada.

El “profeta” Yisrayl “Buffalo Bill” Hawkins aseveró que el mundo se iba a acabar y que solo sobrevivirían los que se llamasen Hawkins (obvio que todos los de su secta se llaman así). Entre las múltiples lindezas de este señor está la de asegurar que para sobrevivir al Apocalípsis era necesario consumir cierto tipo de alimentos que, casualmente, él es el único que los vende.

La conclusión es muy sencilla: poco me importan los sesudos estudios sobre las (falsas) profecías mayas. El fin del mundo ha sido descrito y prevenido desde siempre; lo único que ha pasado es que el charlatán en turno o desaparece del mapa o cambia su predicción.

Lo peor que podemos hacer es creerles.

martes, junio 03, 2008

Sábana santa: fundamentalistas a ultranza



El Vaticano y su jefe, Benedicto XVI, anunció que en el año 2010 podrán nuevamente en exhibición la llamada sábana santa, un trapote que según los más católicos sirvió de mortaja a Jesús de Nazaret.

A mi la noticia ni me va ni me viene, sin embargo leo en varios blogs (Magonia y las Penas del Agente Smith) entradas al respecto y sobre las pruebas que han demostrado que la famosa sábana es tan solo una estafa medieval para atraer más clientes a la iglesia local.

Algo que llama la atención de este reptil son los comentarios. No los constructivos o de felicitación sino de aquellos que hacen suya una causa como el del sudario para transformarse en una especie de predicador- inquisidor y dar la lección a los ateos e infieles.

Argumentan, dan “pruebas”, hacen referencia y luchan de cualquier manera para demostrar que Jesusito santo estuvo envuelto en las sábanas y quienes las muestran al mundo tan solo quieren dar a conocer un milagro: estas son las actitudes me llaman la atención quizá por que no las entiendo del todo.

Algo que he aprendido a costa de muchos golpes es que es muy difícil cambiar una opinión formada y más si esta versa sobre algo tan personal como la religión, por esa razón lo que menos me pasa por la cabeza es irme a meter a un site de fundamentalistas para tratar de convencerlos de lo equivocados que están. Por eso mismo es que no entiendo a los que se meten a sitios como los descritos arriba para tratar de convencer de sus ideas utilizando pruebas y argumentos bastante débiles.

Tal vez el mocho o fundamentalista promedio vive la vida pensando que dios lo tiene en marca personal. Que tiene la obligación de comenzar discusiones con cualquiera que se atreva a cuestionar de la forma más mínima las bases de su fe: es una especie de quijote que recorre el mundo buscando a los infieles para darles su merecido.

Cuando se estaba terminando el siglo pasado la revista Time hizo una encuesta en línea entre sus lectores para definir quién podría considerarse el hombre más influyente del siglo. Los nombres comenzaron a barajarse: Colón, Gandhi, Napoleón, Washington y hubo quien incluso se atrevió a decir que Hitler.

Con motivo de esa encuesta no tardó en circular uno de esos e-mails virales que decía algo más o menos así:

“¿Cómo es posible que se piense que simples mortales pueden compararse siquiera a Cristo? ¡Hemos de demostrar que el hombre más influyente de la historia no es otro más que Jesucristo! Vamos todos de la mano de Jesús a demostrarle a esos herejes que solo hay una verdad, la verdad Cristiana, todos vayamos a votar por el único que puede considerarse el hombre más influyente para la humanidad: ¡Jesucristo!”
El sublime arte de transformar un sencillo ejercicio de opinión en una cruzada. Creo que es lo mismo que impulsa a comentaristas que se niegan a ver lo evidente -la sábana es más falsa que el santo prepucio- y se tiran a tratar de convencer utilizando todos los elementos que consiguen. Una lucha para demostrarse a ellos (y a su dios) que si son cristianos de hueso colorado.

Si los fundamentalistas cristianos están tan seguros de sus ideas ¿por qué tienen la necedad de salir a demostrárnoslo?