miércoles, marzo 19, 2008

Arthur C. Clarke


Corría el año de 1986, era yo un preparatoriano cuando cuando me diagnosticaron hepatitis por lo que fui condenado a permanecer cosa de un mes en mi cama en reposo total. Desde ese entonces ya tenía bien arraigado el "vicio" de la lectura por lo que le pedí a mi madre un libro que había visto en las estanterías de una tienda. Tenía el prometedor título de "2010" y en la portada una larga y esbelta nave espacial.

No sabía que el libro era una secuela, pero me lo imaginé, lo leí de cabo a rabo y quedé encantado: sería el primer libro de ciencia ficción de muchos que leería en mi vida. ¿El autor? El enorme y genial Arthur C. Clarke.

Por supuesto que no tardé en conseguir la original, 2001, y después sumergirme en un océano increíble; para mi Clark fue la puerta de entrada a los Asimov, los Henlein, los Niven y muchos otros más.



La película de 2001 se me hizo prodigiosa y, más tarde en la universidad la vimos en clase de cine donde yo fui el experto a la hora de realizar reseñas y críticas; en cierta manera el único conocedor de lo que había ocurrido más allá del monolito luego del sicodélico viaje a través en el tiempo y el espacio de David Bowman.

"¡Dios mio, está lleno de estrellas!..." fue una especie de mantra que escribí en un pizarrón de anuncios de manera continua durante cuatro año como si de mi propio "Kilroy was here" o "Bilbo Baggins lives" se tratara.

Nunca nadie supo de que se trataba; plena ignorancia de los grandes tópicos que, por lo menos a mi, me llevaban hasta las estrellas, hasta el imperio galáctico o a la cita con un misterioso vehículo espacial en la órbita de Mercurio.

Mi viaje a bordo de Rama fue hermoso y sumamente estimulante, debo de confesar que la trilogía subsecuente (y que me perdonen los puristas) la leí de un solo jalón y en inglés ante mi desesperación de no encontrarla en español.

Murió Arthur C. Clarke a los 90 años en su adoptiva Sri Lanka.

Muchas gracias por ese mundo que nació en tu mente y que hoy es una parte muy importante de mi persona.

Hasta siempre.

martes, marzo 18, 2008

China y Tíbet

Me sorprende que apenas se den cuenta


Corría el año de 1989 cuando la apertura llegó a China. Cientos de trabajadores, estudiantes y pensadores se establecieron en la plaza de Tiananmen, en el centro de Pekín, para exigir un cambio en el rumbo político de su país.

¿Qué ocurrió?

Represión (de la de a de veras, no como la que les "hacen" a otros): el ejercito en las calles, balas y arrestos para todos. El saldo fue de unos 800 muertos muchos encarcelados, algunos ejecutados y la gran mayoría desterrada.

Eso es lo que ocurre en los países totalitarios cuando alguien se pone al brinco; cuando alguien pide cambios en la política: un reacción brutal y violenta.

El día de hoy hay indignación: el gobierno de China está reprimiendo a los tibetanos, cuyo máximo pecado es el de salir a las calles a exigir cambios. La reacción es la de amenazar, cerrar, reprimir, cortar el cable de internet y un largo etcétera.

El día de hoy las democracias occidentales se horrorizan y se preguntan ¿Cómo fue posible dejar que China organizara los Juegos Olímpicos?

El régimen de Pekín sigue siendo el mismo de hace 19 años: el mismo partido, el mismo esquema. Lo único que ha cambiado es que se ha transformado en una potencia económica (en mucho gracias a su falta de respeto por los derechos humanos).

Mientras ha sido negocio a todos los países de occidente se les ha olvidado que China es una dictadura y que no duda en oprimir a sus ciudadanos. Tienen que esperar a que pase algo como lo del Tíbet para acordarse.

Tampoco hay que olvidar que el asunto de la invasión del Tíbet ya tiene varias décadas.

A eso en mi pueblo se le llama hipocresía.

viernes, marzo 14, 2008

Para quién trabaja uno...

Veo, con horror, los anuncios que coloca Adsense en este blog.



Creo sinceramente que lo que está haciendo Andrés Manuel López Obrador es pura mercadotécnia aunque la publicidad en el sitio diga lo contrario.

Nadie sabe para quien trabaja...

jueves, marzo 13, 2008

Micelánea

Dejo salir un poco de ideas y frustraciones antes del impasse de semana santa:

Primero la necedad del secretario...

Ivan Mouriño está más quemado que un turista en Teotihuacan. ¿Por qué la necedad de apoyarlo? Déjenlo ir, búsquense a otro y vamos pa´delante; lo único que está ocurriendo es que Andrés Manuel ya tiene la forma ideal de golpear al gobierno.

Si Mouriño tiene las manos sucias, pues que sea su bronca y que no se transforme en asunto de estado.

Segundo, la guerra y sus consecuencias...

Si vas a la guerra, corres peligro que te disparen y que te maten. Suena lógico ¿no? pues al parecer no es tan lógico para algunos.

Dicen los padres (y los oportunistas que ya se subieron a ese barco) de los mexicanos que fueron muertos y heridos en las selvas de Ecuador que la culpa es de Colombia y de los panistas en nuestro gobierno. Unos por "atacar arteramente" a los pobres de las FARC y los segundos por no protestar.

Fuera de que las FARC le declararon la guerra al gobierno de Colombia y que éste (que está legalmente constituido) tiene que defenderse de alguna manera, parecen olvidar que si estaban en una zona de guerra, pues lo más seguro es que alguien les disparara, fuesen estudiantes o guerrilleros (no se, pero esta última descripción se me hace la más acertada).

La culpa real es de los que les venden las ideas "románticas" sobre revoluciones y luchas populares. Es una desgracia que se hayan perdido vidas, pero es más desgracia aún que jóvenes tengan que pagar con sangre un asunto que va mucho más allá de la lucha del "bien" en contra del "mal".

Tercero, la desgracia que viene...

Las olimpiadas de Pekín están a la vuelta de la esquina y quiero hacer un pronóstico sobre el desempeño de los mexicanos en los juegos:

0 (cero) medallas de oro
0 (cero) medallas de plata
2 (dos) medallas de bronce

El día de hoy el deporte nacional está peor que nunca y las olimpiadas, una vez más, vana a servir para que los directivos se vayan a pasear. Los deportistas, que nunca han contado con verdaderos apoyos, tan solo "participarán de manera digna" pero dudo que alguno salve el honor de nuestra patria.

A la fecha la única que lo salva es Lorena Ochoa.

lunes, marzo 10, 2008

San Miguel de Allende

Fin de semana de cumpleaños (no digo cuantos).

Nos lanzamos todos los amigos a la vecina república de Guanajuato, específicamente a San Miguelde de Allende. Lejos de los diarios, lejos de los gadgets y de bitácoras electrónicas así como de la malvada computadora. Un fin de semana libre de información y medios.

La ciudad es luminosa: limpia, agradable, mantiene ese espíritu colonial que la mayoría de las urbes más grandes han perdido.



Caminamos por sus calles, sus parques, sus galerías y sus tiendas. Cabe decir que la cantidad de gringos es impresionante, pero de la misma manera es impresionante lo bien que parece funcionar ese municipio. Es rico, se ve a leguas, y a pesar de que no todo es como el centro (es decir "turístico") es mucho más agradable que muchos lugares incluyendo mi sufrida ciudad.

Otra característica de la ciudad: su cultura. Tan solo en las dos noches que estuvimos pudimos disfrutar de actividades totalmente diferentes: por una parte algo que parecía ser el superbowl de los concheros: cientos y cientos (no exagero) de personas ataviadas a la usanza indígena y con penachos; hombres, mujeres, niños, ancianos (tampoco exagero) tomaron la plaza de la parroquia de San Miguel y danzaron al ritmo de teponaztles por horas y horas (repito, no exagero) interesante de ver. Obviamente que los gringuitos estaban prácticamente en éxtasis y ya se preguntaban a que hora iniciarían los sacrificios.

Al día siguiente dio inicio un festival de cultural cubano que comenzó con un concierto gratuito, en la misma plaza, de jazz cubano. Una delicia escuchar la música y ver a los gringuitos acercarse a la pequeña tienda de artículos de la isla donde vendían desde música, pasando por puros y playeras con estrellas rojas hasta fotografías de Fidel y del Che. Por supuesto que compramos puros, muy baratos, con los que pudimos deleitarnos.



Buena comida en sitios agradables y hermosos. Mucha plática y risas pero, sobre todo, el encuentro con algunos que tenía, literalmente, años sin ver.

Lejos dela familia, los niños y las cosas de "cada fin de semana" fue una experiencia desestresante y maravillosa.

Hay que ir a San Miguel.

jueves, marzo 06, 2008

La izquierda ridícula

Abordo un carro del metro y detrás de mi se sube un chaparrito con un güato de periódicos de esos que solo se venden en el metro; de corte izquierdoso, radical y pro-peje (no me acuerdo del nombre).

De inmediato y con una voz impostada empieza a gritar cosas como: "Lea como las fuerzas del imperialismo atacaron a traición y con moderno armamento a las FARC's en Ecuador", "Los combatientes estaban dormidos cuando fuero atacados de manera cobarde". Su perorata incluía críticas al malvado imperialismo por atacar a traición a tan benignas y entrañables personas.

Tal vez la próxima vez requieran de un aviso de dos días de anticipación antes de cualquier ataque; seguramente el secuestrar civiles es una absoluta muestra de machismo y de que ellos respetan las "reglas" de la guerra.

Es decir: un grupo le declara la guerra al un estado, se dedica a sabotear, sembrar terror, -lo más grave- a secuestrar a inocentes y retenerlos por años y cuando el gobierno responde resulta que el de la culpa es éste: los bienhechores guerrilleros por un lado y el malvado gobierno por el otro.

Lo mismo ocurre con la cacareada Lucía Morett: es herida en el ataque colombiano y de inmediato familiares y amigos se empiezan a rasgar las vestiduras: "era una estudiante", "no era guerrillera", "fue culpa de los malvados colombianos"; a mi que me disculpen pero es no querer ver la realidad de las cosas: si vas a la guerra corres el peligro que te maten, si estás con los guerrilleros, si vives con los guerrilleros y si estás durmiendo en un campamento de guerrilleros, pues lo más seguro es que seas guerrillero.

Lo chistoso es que solo una señora le respondió al que vendía los periódicos: "¿Conoces Colombia?" a lo cual el sujeto en cuestión solo respondió en voz baja "soy del pueblo democrático"; no veo que tiene que ver el "pueblo democrático" con los intentos de Hugo Chávez por desestabilizar a sus vecinos y de las respuestas de estos para acabar con una peste como las FARC.

Ahora otro de los patiños de Chávez, el presidente de Nicaragua Daniel Ortega, "rompe" relaciones con Colombia. ¿Hay alguna duda sobre a quién obedece Ortega?

Izquierda ridícula.