martes, diciembre 22, 2009

Aprueban el matrimonio homosexual en el DF


Finalmente fue aprobada la legislación que permite a las parejas homosexuales casarse y adoptar hijos.

La nota no solo se hizo del dominio público en México si no que le dio la vuelta al mundo y gozó de cierta popularidad en varios sitios agregadores de noticias entre los que destaca The Huffington Post.

Lo que me llama mucho la atención del tema es la reacción de la Iglesia Católica; para pronto salen a decir que el asunto es trágico por que los niños quedarán expuestos a "las malas costumbres" (como si los curas pederastas fueran lo mejor para los niños), mientras que los mochos se apresuraron a decir que este era un hecho que amargaba la navidad a los mexicanos.

Lo que más llamó mi atención es que, navegando por los comentarios sobre la nota en El Universal, ver la gran cantidad de comentarios que el hecho generó: en pro y en contra, debo decirlo, sin embargo muchos de los que están en contra hablaban sobre estereotipos: "que feo ver a tu papá besándose con su compadre o que lleve a su novio de falda y tacones altos a la junta de la escuela" mostrando una clara ignorancia, o de plano fobia, sobre las diferentes formas de sexualidad.

Lo curioso del tema es que los comentarios más homofóbicos y más intolerantes venían de usuarios fuera de la Ciudad de México.

Odios y rencores fuera (sobre todo de los más religiosos que tienden a ser los más intolerantes -se les olvida eso de "amarás a tu prójimo") la legislación una vez más pone a esta ciudad a la cabeza y no solo del país si no del mundo entero. Son pocos los países que permiten el matrimonio gay: Canadá, España, Sudafrica, Suecia, Noruega, Holanda y Bélgica mientras que en Estados Unidos solo algunos estados, entre los más liberales, lo han hecho: Iowa, Massachusetts, Vermont, Connecticut y New Hampshire.

En México creo que ni de relajo lo seguirán otras entidades.

miércoles, diciembre 16, 2009

Juanito ¿Qué hubiera pasado...?


Hablando a toro pasado sobre el caso Iztapalapa (léase "El sainete de Juanito") la pregunta es: ¿Qué hubiera pasado si cuando Juanito insistía en tener una junta con AMLO (luego de las elecciones), el Peje lo hubiera recibido como a un héroe y mártir del movimiento?


Creo que tal vez bastaba con que Andrés Manuel López Obrador se hubiera tomado la foto con él, le hubiese dado unas palmaditas de aprobación así como un hueso (figurado y literal); tal vez una secretaría inventada en la delegación (jefe de la oficina de de equipos juveniles de deportes por equipo del sector 14) con oficina y presupuesto.

De haber ocurrido así el día de hoy el tal Juanito seguiría siendo el incondicional seguidor de AMLO y todos se hubieran ahorrado un "quemón" más.

Falta de visión política.

martes, octubre 27, 2009

La Carretera: una odisea apocaliptica

Uno de los libros más inquietantes que haya leído jamás



Acabo de terminar el libro La Carretera de Cormic McCarthy y la verdad es que me costó un poco de trabajo “ordenar” la mente (quitando las emociones que me generó) para poder escribir algo coherente; por lo pronto puedo decir que no es lectura apta para padres aprensivos.

La Carretera es una historia postapocalíptica ambientada, como el nombre lo indica, a lo largo de una carretera; es un roadtrip diabólico que recuerda en cierta forma (las proporciones guardadas) a los personajes de la mal llamada en español Apocalipsis (The Stand) de Stephen King o la parte, no recuerdo cual volumen, de La Torre Oscura en que los personajes se desplazan a través de una autopista.

El mundo está aniquilado; aunque McCarthy nunca dice por qué o cómo, las indicaciones físicas son las de un invierno nuclear. Todos los vegetales están muertos y también los animales. Fuera de los seres humanos tan solo unos pocos hongos sobreviven.

Los protagonistas son anónimos: un padre y su hijo (tampoco sabemos a ciencia cierta que edad tiene) viajan huyendo del invierno rumbo al mar mientras se tienen que ocultar de bandas de “malos” que no dudarían en esclavizarlos o devorarlos; el canibalismo es la única forma de alimentarse junto con las pocas conservas que sobreviven a años de saqueo.

Creo que la novela de McCarthy es un análisis sobre cuando la necesidad de sobrevivencia tiene que transformarse en “maldad”; el padre se desvive en explicarle al chico de por que ellos no comen carne humana y aunque se ufana de ser de los “buenos” es su propio hijo quien le da varias lecciones de bondad ante seres aún más perjudicados que ellos.

Es una historia un tanto simple pero es verdadera tragedia por la supervivencia, la amargura del mundo perdido y la esperanza que, aunque es muy pequeña, existe.

Una novela de ciencia ficción postapocalíptica que maneja el tema más universal de la historia de nuestro mundo: la desesperación de un padre por lograr que su hijo, su progenie, sobreviva un día más.

El libro ha sido referido como una de las más esclarecedoras visiones de un futuro con un ecosistema “roto”, La Carretera es uno de los libros más crudos y más terribles que he leído en los últimos años.

Por cierto, leí en la Wikipedia que la versión cinematográfica está por arribar; no tengo intenciones de ir a verla.

lunes, octubre 19, 2009

Las profecías mayas del 2012: Porqué son mentiras


Hace ya un tiempo publiqué un post, medio en broma medio en serio, sobre las teorías fallidas del apocalipsis (6 falsas profecías del fin del mundo (más las que se acumulen)) y veo con interés de que está entre las más vistas de este abandonado blog.

Sin embargo lo que más me preocupó fue un comentario/pregunta de una persona que cuestionaba con verdadero miedo sobre las supuestas profecías mayas y sobre la supuesta visión que habían hecho del fin del mundo los integrantes de esta civilización.

Quitando algunos cuestionamientos que se me hacen lógicos, como el simple hecho de que si los mayas pudieron ver el fin del mundo ¿Por qué no vier el fin de su propia civilización? podemos hacer un breve recuento de que es lo que ocurre con las supuestas profecías.

1.- No existe en ningún lugar, en ningún escrito nada que se parezca a una profecía sobre el fin de los tiempos en los muy pocos libros que sobrevivieron de los mayas. En la actualidad solo sobreviven el Popl Vuh, el Rabinal Achí, Los Anales de Cakchiqueles, el Chilám Balám y El libro de los cantares de Dzitbalché.

La principal características de estos libros es que todos están escritos utilizando el alfabeto latino (el nuestro) basados en libros mayas (posiblemente utilizando jeroglíficos) que ya no existen.

Estamos hablando de que de todo lo que los mayas pueden haber escrito solo nos quedan cinco libros que, entre ellos, están muy alejados en el tiempo, la geografía y la temática. De todos el que más puede parecerse a un libro de profecías es el Chilám Balám el cual es una colección, un poco ecuménica, de cinco escritos que incluyen astrología, astronomía, el calendario y herbolaria así como una serie de profecías relativas a la llegada de los españoles.

La gran bronca del libro es que está escrito en un maya que utiliza muchas metáforas y es el producto de una recopilación hecha en los siglos 18 y 19 por lo que no son fuentes muy fidedignas. Los expertos creen que el original debe de haber sido escrito por ahí de la época de la conquista MUCHO tiempo después de la época de esplendor de los mayas.

2.- Los mayas ya dijeron que no son ciertas. Existen aún personas de origen maya que han tratado de recuperar un poco de lo que sobrevivió de una época lejana y perdida. Ellos mismos se han manifestado, hace muy poco tiempo, en contra de las supuestas doce profecías.

3.- Las profecías han sido creadas por grupos New Age para promover sus movimientos y sus libros. Es sabido que estos grupos son una especie de “licuadoras” esotéricas que juntan, mezclan y confunden todo tipo de ideas antiguas, diferentes o en desuso; para promoverse no dudan en mezclar filosofías del lejano oriente, de los nativos americanos o de otras culturas siempre aderezadas con ideas y acomodadas a sus fines.

¿Cómo demostrarlo? Sencillo, basta realizar una búsqueda en Internet y verán como cada quien tiene su propia idea sobre las profecías y de cómo éstas anuncian el final (físico o de manera figurativa) de nuestro mundo.

La recomendación

La mejor recomendación es no hacer caso a estos agoreros, su principal fin es la de atraer ingenuos para que compren sus libros y sus remedios; ninguno de los que anuncian el fin del mundo están preocupados por el final, su máximo miedo es pensar que otra mafufada van a utilizar luego del 2012 para seguir desplumando personas que se dejan llevar.

Acuérdense de que cada poco tiempo surge una teoría sobre el final del mundo y, que yo sepa, ningua se ha cumplido.

lunes, octubre 12, 2009

Las guerras de Twitter

El hashtag del #SME ha estado candente desde ayer domingo en que se ha desatado una verdadera guerra de twitteos entres quienes apoyan el decreto del presidente Felipe Calderón y de quienes están en contra.

En su punto más álgido alcanzó el .15% del total de Twitts emitidos (estoy buscando que cantidad representa).



De la misma forma ha servido como un verdadero método de información por que, adelantándose a los medios tradicionales, los twitteros de ambos bandos han relatado de manera más o menos en tiempo real lo que ha ocurrido en las concentraciones y en las reuniones del SME y en otros sitios con fotos y video sin olvidar una amplia cobertura que se da a cualquier palabra publicada tanto en los sitios de los medios como en la bloggosfera.

El asuntos e está transformando en un verdadero hito para el uso de twitter en nuestro país.

domingo, octubre 11, 2009

¡Fuera la compañía de luz!

Era una de las empresas más ineficientes y corruptas; toda una pesadilla acudir a sus oficinas plagadas de burócratas ineficientes para intentar siquiera una aclaración.

Descase en paz Luz y Fuerza del Centro; da gusto sacudirnos esa terrible sanguijuela a pesar de que los lideres charros del Sindicato de Electricistas quieran hacerse los mártires.

Al gobierno solo le queda aguantar los desplantes del finado sindicato.

lunes, octubre 05, 2009

Dos películas de John Hughes (primera parte)


La vida va muy rápido.
Si no te detienes para observar a tu alrededor de vez en cuando…
Podrías perdértela.

Ferris Bueller


Creo que en un principio no lo sabía pero con el tiempo me di cuenta de que soy un admirador de la obra del director estadounidense John Hughes.

He reseñado en otros espacios virtuales, bajo un pretexto u otro, gran parte de su cinematografía ochentera (que fue su periodo más creativo): Sixteen Candles (1984), The Breakfast Club, Weird Science (1985).

Por cuestiones de espacio y tiempo he tenido en el tintero mucho tiempo dos películas que recuerdo con particular gusto: Ferris Bueller's Day Off (1986) y la acelerada Planes, Trains & Automobiles (1987) donde Hughes juntó el genial y torpe encanto de John Candy con la bufonesca y pesimista amargura de Steve Martin.

Mi idea original había sido publicar algo al respecto con motivo de la reciente muerte del director (el pasado 6 de agosto) sin embargo no había podido hacerlo gracias a los eternos pretextos de falta de tiempo y exceso de trabajo así que ahora, que ando queriendo revivir a El analfabeta, voy a hacer una primera entrada sobre el director y la primera de dos películas de la época ochentera.

Vamos por partes:

John Hughes inició su carrera como escritor en una agencia de publicidad y más tarde comenzó a crear material humorístico para cómicos; una pieza que hizo basada en un viaje por carretera con su familia durante su infancia le valió la entrada a la revista humorística National Lampoon, el manuscrito más tarde se transformó en la base para el script de la serie de películas Vacation que estelarizaría Chevy Chase.

En 1982 escribió el guión para Class Reunion película que pasó sin pena ni gloria y fue solo hasta la salida de Vacation cuando el nombre del director en ciernes comenzó a tomar cierto revuelo.

En el 84 y 85 dirigió con éxito Sixteen Candles y The Breakfast club, ambas cintas fueron estelarizadas por Molly Ringwald y en ambas Hughes muestra una serie de características únicas:

El director nunca necesitó de actores consagrados; tan solo de jóvenes con talento de los que se encargaría de lanzar al estrellato. Por su set pasaron buena parte de los que más tarde iban a formar parte del Bratpack.

No utilizaba ni efectos ni aparatosas producciones; a Hughes le encantaba ir a los pueblos, a las escuelas, a las ciudades. Siempre utilizó escenarios reales donde las historias se hacían más auténticas.

Siempre tuvo la capacidad de utilizar la cultura pop en boga al tiempo de sus producciones; no se basaba en nostalgias si no que aprovechaba lo que había (modas, música, etcétera) para dar ese toque cultural a sus cintas; al igual que se aprovechó de talento de actuación joven también utilizó los grupos musicales de la época que apenas iniciaban.

Un día libre.



Ferris Bueller's Day Off sigue siendo para mi LA película adolescente por excelencia. Escrita y dirigida por Hughes la historia es simple: tres adolescentes deciden irse de “pinta”. A lo largo del día “libre” los tres se dan cuenta que la juventud, la High School y su vida tal como la conocen, está a punto de terminar. Los tres están por dar el siguiente paso de sus vidas, irán a universidades y de ahí a la vida adulta. Ferris Bueller, joven, inteligente y con mucha creatividad, se da cuenta de ello e incita a su mejor amigo y a su novia a disfrutar de la vida.

No importan los profesores amargados, la hermana celosa o los pequeños problemas de la vida (como el hecho de arrojar de manera accidental un Ferrari de colección desde un tercer piso), la vida está hecha para vivirse.



La película de Hughes es monumental de la manera más sencilla; utilizando a la ciudad de Chicago como el campo de juegos de tres adolescentes, se brinca estándares al hacer que el propio Bueller (Matthew Broderick) se dirija de manera directa al público rompiendo lo que los expertos en teatro llaman “la cuarta pared”. Los actores están en sus inicios (al final podemos ver a un jovensísimo Charlie Sheen) y en todo momento nos dan ganas ya no de ser el propio Ferris Bueller, si no de tan solo de ser su “cuate”.



La película transcurre con tal ritmo que al final el propio Ferris Bueller nos tiene que pedir que nos vayamos a nuestra casa.



Esta cinta, que vi por primera vez en videocasstte, tiene esa mezcla de comedia con profundidad muy acertada; Bueller no es un cínico o un adolescente descarriado, transita a través de esa claridad de puntos de vista (lo que los gringos llaman “ver la imagen completa”) que muchos desearíamos haber tenido.

Al final el mensaje es muy claro y muy significativo; la vida está hecha para vivirse por que, al igual que la película que ya quisiéramos que continuase de manera indefinida, las cosas se acaban para dar paso a otras.

No recuerdo haber visto copias de Ferris Bueller's Day Off (que los hipercreativos traductores mexicanos pusieron el infame nombre de Un Experto en Diversión) sin embargo si la encuentran en algún Blockbuster o programada en algún sistema de cable, vale la pena verla con calma y poniendo atención a los detalles.

Podría decirse que la cinta es uno de los puntos clave para entender el cine de John Hughes.